lunes, 22 de julio de 2013

UNA GRAN LABOR

Hoy, con unos cuantos años después de haberme graduado como licenciada, y tratando de ver cómo fue la elección de esta profesión recuerdo que no fue realmente por gusto hacia la labor, o así lo percibí en ese momento. Al terminar mi bachillerato tuve que seleccionar que iba a estudiar pero las opciones no eran muchas. Hice mi inscripción para enfermería en la Universidad Industrial de Santander y como no salió grupo, hasta ahí llegó el impulso. Luego me ofrecieron la licenciatura en la Universidad Libre de Colombia. Como no había más y la idea era continuar estudiando tomé la decisión e ingresé.

Fue así como se dio inicio a lo que hoy es mi labor de la cual me siento orgullosa y hago con todo el entusiasmo. Las prácticas en la Universidad ayudaron a que poco a poco esa vocación y cariño a mi carrera fuera creciendo.

Sin embargo recuerdo que en mi infancia uno de mis juegos favoritos era “la profesora” y además recuerdo con mucho cariño y admiración a dos de mis maestras quienes fueron muy importantes en dos épocas de mi vida.

Poco a poco y al pasar los años he afirmado el gusto, vocación y amor que tengo por ella, sé de lo importantes que somos para muchas personas pero sobre todo para este país y especialmente para el futuro ya que somos quienes debemos generar el cambio y tener una mente amplia para aceptar y poder ser tolerantes con la gran variedad de niños, jóvenes y maestros que tenemos y tendremos de aquí en adelante.